Seguridad Vial, el nuevo camino que las empresas comienzan a recorrer

21 de febrero de 2014

Las estadísticas sobre accidentes viales son preocupantes en la región. Las empresas pueden jugar un rol importante a la hora de enfrentar esta problemática, tanto en la reducción como en la mejora de la seguridad vial ¿El motivo? Muchos de estos accidentes de tráfico se producen en el camino de casa al trabajo o viceversa (accidentes in itinere) o durante la jornada laboral (in misión)

Sara Garbajosa Barroso

Por Sara Garbajosa Barroso, dircom Fundtrafic y Asociación DIA.

Las lesiones causadas por el tráfico son la octava causa mundial de muerte, y la primera entre los jóvenes de 15 a 29 años. Las tendencias actuales indican que, si no se toman medidas urgentes, los accidentes de tráfico se convertirán en 2030 en la quinta causa de muerte en el mundo. Éste es solo uno de los datos que revela el ‘Informe sobre la situación mundial de la seguridad vial 2013’ de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los distintos países están esforzándose en seguir reduciendo la escandalosa cifra de víctimas mortales que registramos año tras año con nuevas leyes, campañas de concienciación, incrementando controles, mejorando carreteras… Sin embargo, parece no ser suficiente. Porque debemos poner nuestro granito de arena en algo que nos debería preocupar a todos, las empresas están llamadas a ocupar un importante papel en el descenso de la siniestralidad vial.

Nos encontramos en pleno Decenio de Acción para la Seguridad Vial, unos objetivos que fueron adoptados de forma unánime en la Asamblea General de las Naciones Unidas de 2010 y que consiste en estabilizar, y después reducir, la tendencia al aumento de las muertes por accidentes de tráfico. Y es que se prevé que se podrían salvar 5 millones de vidas en estos 10 años. Sin duda, motivos más que suficientes para poner en marcha todas las medidas y acciones necesarias y que estén a nuestra disposición. Buena parte de los países se han puesto manos a la obra. Por ejemplo, el número de muertos por accidente de tráfico en 2013 en España ha registrado un mínimo histórico. Aunque hablamos con datos a 24 horas y en vías interurbanas, España registró un descenso del 13,3% en sus víctimas mortales en 2013 (1.128 personas fallecieron). España ha conseguido descender la siniestralidad vial durante diez años seguidos.

Sin duda, buenas noticias que demuestran el buen trabajo realizado por la Administración. Se han hecho leyes, impulsado campañas de concienciación, desarrollado estudios para analizar las causas de la siniestralidad vial, se ponen en marcha campañas de control, los conductores son cada vez más responsables al volante, la mayoría de los peatones cumplen las normas… Sin embargo, desde Fundtrafic observamos que hay un nuevo agente, la empresa, la cual tiene que desarrollar una importante labor en esta reducción y mejora de la seguridad vial. De hecho, cada vez más las compañías están asumiendo este rol. ¿El motivo? Muchos de estos accidentes de tráfico se producen en el camino de casa al trabajo o viceversa (accidentes in itinere) o durante la jornada laboral (in misión).

Ya sea por una labor de Responsabilidad Social Corporativa o por conseguir que su personal no se vea afectado por un siniestro. Las empresas saben que pueden hacer mucho por la seguridad vial. Basta con observar los datos ofrecidos por la directora general de Tráfico en España (DGT), María Seguí: el 75% de fallecidos por accidentes de tráfico se concentran entre las 8 de la mañana y las 8 de la tarde; y el 64% de lunes a viernes, lo que indica que muchos de estos siniestros se producen en el trabajo o al ir y venir.

Muchas empresas pensarán que pueden hacer poco o casi nada por la seguridad vial. ‘Si cada compañía pudiese salvar una sola vida, el trabajo desarrollado en prevención o campañas estaría más que justificado’, ha indicado recientemente el presidente de Fundtrafic, Francisco Canes, en una de sus comparecencias. Y no le falta razón. Porque podemos concienciar, tocar pensamientos, cambiar comportamientos al volante, desarrollar planes de movilidad, apoyar campañas, implantar cursos, en definitiva, desarrollar nuevas iniciativas encaminadas a la reducción de la siniestralidad vial… Siempre saldremos beneficiados. Porque todos somos peatones y conductores, y todos podemos ser también víctimas.