El amianto: un grave problema de salud laboral del que España ignora oficialmente el número de afectados

13 de marzo de 2015

En España se siguió fabricando productos con amianto 25 años después de que se prohibiera en Europa

En España no hay un censo fidedigno del número de personas que han estado en contacto con el amianto. Una política laxa de la administración respecto a las empresas ha causado esta anormalidad. Esto hace muy difícil el seguimiento y la prevención de los casos que se puedan dar.

El amianto es un producto que se encontraba, hasta finales de los años 70, en muchos lugares: frenos, productos ignífugos o cubiertas y revestimientos de edificios. España fue en la década de los años 70 y 80 la mayor productora de amianto. En 1975 se constató que estar en contacto con este producto producía a las personas graves enfermedades: asbestosis y cáncer de pulmón entre ellas. Por eso en Europa se decidió prohibir la fabricación de cualquier producto con amianto. España creó en 1984 el Registro de Empresas con Riesgo de Amianto (RERA) al que las empresas tenían que inscribirse, pero no eran penalizadas si no lo hacían, y algunas hicieron caso omiso de la medida. De hecho, en España se mantuvo el uso de amianto hasta el año 2001, con una moratoria hasta 2002.

Se considera y así lo recogen algunas de sus publicaciones, que el contacto con el amianto ha producido directa o indirectamente 40.000 muertos y en el futuro podría llegar a producir hasta 20.000 más.

Los efectos del amianto sobre la salud de las personas que han estado en contacto con él no siempre es inmediato. A veces las enfermedades aparecen 15 o 20 años después en forma de trastornos muy importantes que, en muchos casos, son fatales.

En Catalunya, empresas como Uralita, en Cerdanyola; Rocalla, en Castelldefels, La Maquinista en Barcelona y compañías como Federal Mogul en Viladecans utilizaron amianto en sus procesos de producción durante años.

En algunos casos los trabajadores, en activo o ya jubilados de dichas empresas, han creado censos para conocer los nombres de las personas que podrían haber estado expuestas al producto. En Federal Mogul la recopilación tiene más de 2.000 inscritos.

La aparición de muchas enfermedades vinculadas con el amianto hizo que se crearan entidades para velar por los derechos de los afectados. Por un lado para conseguir el reconocimiento del caso como enfermedad profesional y por otro para obtener indemnizaciones de las empresas que, a pesar de saber la peligrosidad del producto usado en sus procesos de producción, los mantuvieron, en muchos casos, sin proporcionar mecanismos de protección a sus trabajadores.

Durante estos años se han producido demandas de trabajadores relacionadas con el amianto contra las empresas en las que habían trabajado. Los afectados reclaman indemnizaciones, pero, en caso de que el veredicto les sea favorable la media que se tarda en conseguirlo son 5 o 6 años. Esto, en personas de edad avanzada hace que algunas veces mueran antes de que el proceso haya terminado.

Padecuadas las medidas tomadas


ESCUCHAR SIN RIESGO

9 de marzo de 2015

Os dejamos algunos consejos publicados por la OMS “Organización Mundial de la Salud”

http://www.who.int/pbd/deafness/activities/1706_PBD_leaftlet_A4_Spanish_lowres_for_web170215.pdf?ua=1


Si pierdes la audición, no la recuperarás

9 de marzo de 2015

Por una audición responsable y segura.

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Datos preocupantes

La preocupación por el aumento de la exposición a sonidos fuertes en lugares de ocio como clubes nocturnos, discotecas, pubs, bares, cines, conciertos, eventos deportivos e incluso gimnasios es cada vez mayor. Con la popularización de la tecnología, algunos dispositivos, como los reproductores de música, suelen escucharse a volúmenes perjudiciales y durante largos periodos de tiempo. Todo ello supone con frecuencia un grave riesgo de pérdida auditiva irreversible.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que 1100 millones de jóvenes de todo el mundo podrían estar en riesgo de sufrir pérdida de audición debido a prácticas auditivas perjudiciales. Más de 43 millones de personas de entre 12 y 35 años padecen una pérdida auditiva discapacitante debida a diferentes causas. De los adolescentes y jóvenes de entre 12 y 35 años de países de ingresos medianos y altos:

  • Casi el 50% están expuestos a niveles de ruido perjudiciales a consecuencia del uso de dispositivos de audio personales como reproductores de MP3 y teléfonos inteligentes.
  • Alrededor del 40% están expuestos a niveles de ruido potencialmente nocivos en clubes, discotecas y bares.

Cómo lograr que la audición esté exenta de riesgos

  • Mantenga el volumen bajo. Se puede bajar el volumen al utilizar aparatos de audio personales. Es aconsejable:
    • Respetar los niveles seguros de exposición al ruido. Determine el volumen exento de riesgos en su aparato de audio personal ajustando el volumen a un nivel cómodo en un ambiente tranquilo, de modo que no supere el 60% del volumen máximo.
    • Utilizar tapones para los oídos. Cuando vaya a un club nocturno, discoteca, bar, pub, evento deportivo u otro lugar ruidoso, utilice tapones para proteger los oídos. Si se colocan bien, pueden ayudar a reducir el nivel de exposición al ruido de forma considerable.
    • Utilizar cascos o auriculares que se ajusten bien y, de ser posible, que aíslen del ruido del entorno. Si se ajustan bien, los cascos y los auriculares permiten escuchar música con claridad a volúmenes bajos, y cuando aíslan del ruido del entorno permiten escuchar el sonido a un volumen más bajo del que sería necesario en caso de no ser aislantes.
  • Limite el tiempo que dedica a actividades ruidosas. La duración de la exposición al ruido es uno de los principales factores que contribuyen al nivel total de energía acústica. Existen formas de minimizar la duración. Es aconsejable:
    • Hacer breves descansos auditivos. Cuando vaya a un club nocturno, discoteca, bar, pub, evento deportivo u otro lugar ruidoso, haga breves descansos auditivos para reducir la duración total de la exposición al ruido.
    • Alejarse de los ruidos fuertes. En lugares ruidosos, manténgase lo más lejos posible de fuentes de sonido como los altavoces. Trasladarse a lugares más silenciosos dentro de un local puede reducir el nivel de exposición.
    • Li mi tar el tiempo diario de utilización de los aparatos de audio personales. Aunque es importante mantener el volumen bajo, la limitación del uso de aparatos de audio personales a menos de una hora al día contribuirá enormemente a reducir la exposición al sonido.
  • Vigile los niveles seguros de exposición al ruido:
    • Utilice la tecnología de los teléfonos inteligentes para medir los niveles de exposición al ruido y conocer el riego de pérdida de audición provocada por el ruido dimanante de su aparato de audio personal.
  • Preste atención a las señales de advertencia de pérdida de audición:
    • Acuda a un profesional especializado en salud auditiva en caso de acúfenos o dificultad para oír sonidos agudos como el timbre, el teléfono o el despertador; para entender el habla, sobre todo por teléfono; o para seguir conversaciones en ambientes ruidosos, como restaurantes o reuniones sociales.
  • Haga revisiones auditivas periódicas:
    • Aproveche los servicios de revisión periódica de la audición que se prestan en colegios, lugares de trabajo y comunidades, pues ello puede ayudar a detectar la aparición de la pérdida de audición en una etapa inicial.

Por una audición responsable y segura. Si pierdes la audición, no la recuperarás

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2014 finaliza con un total de 565 trabajadores fallecidos en accidentes laborales

3 de marzo de 2015

estadisticas214 finaliza con un total de 565 trabajadores fallecidos en accidentes laborales

Un total de 565 trabajadores los fallecidos  en accidente laboral en 2014, siete más que en 2013, lo que supone un aumento en términos relativos del 1,2%, según datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

De estos fallecimientos, un total de 454 se produjeron durante la jornada de trabajo, siete más que en 2013, lo que implica un repunte del 1,6%.

Los 111 accidentes mortales restantes registrados el año pasado fueron “in itínere” (los que se producen en el trayecto de casa al trabajo y viceversa), igualando la cifra de 2013.

Por sectores, en los servicios fallecieron 218 trabajadores en 2014 (-8%), en la industria se produjeron 89 accidentes mortales (-8,2%); en la agricultura murieron 78 trabajadores (+52,9%), y en la construcción perdieron la vida 69 trabajadores (+11,3%).

En 2014 se contabilizaron 482.578 accidentes laborales con baja, lo que supone un aumento del 3,1% respecto al número de siniestros en 2013, cuando se produjeron 468.030 accidentes.

Del conjunto de siniestros, 417.377 accidentes se registraron en el lugar de trabajo y 65.201 fueron siniestros “in itínere”. Los primeros aumentaron un 3,2% respecto a 2013, mientras que los segundos subieron un 2,3%.

Los accidentes leves con baja en el puesto de trabajo sumaron 413.689 en 2014, un 3,3% más, y los graves alcanzaron los 3.234, un 4,6% menos. En el caso de los siniestros “in itínere”, se registraron 64.222 accidentes de carácter leve (+2,4%) y 868 de gravedad (-2,5%).

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