Tres de cada cuatro músicos sufren lesiones en músculos o huesos

29 de enero de 2015

La Unidad de Medicina del Arte del Quirón pide tratarlos como «atletas» con un enfoque global – Destacan los pianistas, violinistas y guitarristas

Tres de cada cuatro músicos sufren lesiones en músculos o huesos

Tres de cada cuatro músicos sufren lesiones en músculos o huesos
  Los músicos no sólo son artistas; también son «atletas» que usan su cuerpo y sufren lesiones. Tanto es así que el 75 % de los músicos desarrolla alguna lesión en sus músculos o en sus huesos a lo largo de su carrera y que el 78 % del colectivo de intérpretes admite haber sufrido ansiedad escénica. Así lo defiende el especialista de la Unidad de Medicina del Arte del Hospital Quirón Valencia, Ángel Escudero, quien mañana imparte una charla en el conservatorio municipal de Valencia (19.30 h.) sobre la importancia del cuidado de la salud mental y física en los músicos y que aboga „en una comunidad con 40.000 músicos y 60.000 educandos„ por el desarrollo de servicios médicos especializados en el tratamiento de las dolencias de los profesionales de la música.

Él ha empezado por trazar un decálogo para el cuidado de la salud de los músicos. Y pone especial énfasis en las dolencias que pueden hallarse en pianistas, guitarristas y violinistas. Porque, según aduce, la principal causa de las lesiones es «el mantenimiento de posturas forzadas y la repetición de movimientos». Pero no sólo son los daños musculares. «En ocasiones, a problemas meramente musculares „explica el doctor Ángel Escudero„, se suman alteraciones de audición y de voz junto con conflictos emocionales, cerrando un bucle cerebro-cuerpo-cerebro. Por eso, es esencial un enfoque psicosomático del músico o artista. Esto implica que debemos integrar disciplinas como la otorrinolaringología, traumatología, fisioterapia o medicina psicosomática, entre otras, para poder solucionar los problemas de nuestros pacientes».

Esta óptica médica innovadora surgida desde la Medicina del Arte llega tres meses después de que una tesis doctoral de la ortodoncista Raquel Laparra „adelantada por Levante-EMV„ identificara la práctica de instrumentos de viento con lesiones bucales como el apiñamiento de dientes, resalte, erosión labial, abrasión dental, desalineamiento, dolor en músculos faciales o mayor tendencia al herpes. Por ello, Laparra reclamó «una compenetración entre el odontólogo y el músico» y la necesidad de formar «dentistas especializados en el ámbito de la música».

De un modo similar suena el «abordaje multidisciplinar para atender a los músicos de forma integral» que reivindica el doctor Escudero. Sus propuestas básicas son sencillas: evitar malas posturas, sin tensiones forzadas ni sobrecargas musculares, calentar antes y después de ensayar, vigilar la funda de transporte del instrumento y evitar los abusos de horas de ensayo porque hinchan tendones y músculos.

Levante-Emv


Muere un trabajador atrapado por una máquina encajadora en Agullent

16 de enero de 2015

Muere un trabajador atrapado por una máquina encajadora en Agullent

 

 El operario, de 47 años de edad, ya había fallecido cuando los Bomberos han logrado excarcelarlo
Segundo siniestro laboral mortal en la Comunidad en lo que va de semana. Un hombre de 47 años de edad ha fallecido este jueves al quedar atrapado en una máquina encajonadora de una empresa en la localidad valenciana de Agullent.

Según ha informado el Consorcio de Bomberos de la Provincia de Valencia, la empresa, que se llama Guerola, está ubicada en la avenida de Francia de la citada localidad. El suceso, cuyas causas no han sido determinadas por el momento, ha requerido la movilización de varias dotaciones de bomberos de Ontinyent y Alzira.

No obstante, cuando los bomberos han logrado excarcelar al operario atrapado, este ya había fallecido, según las mismas fuentes.

Este mismo martes, otro trabajador perdía la vida durante su jornada laboral en la Comunidad Valenciana. En este caso, un empleado de una empresa de construcción subcontratada por la central de Cofrentes para realizar unas obras de mejora en un camino próximo a la central. La víctima quedó atrapada bajo un camión que tomaba parte en las citadas labores de mejora.

ABC


Seis condenados por un accidente en el que quedaron sepultados dos trabajadores

9 de enero de 2015
  • Una de las víctimas sufrió varias heridas y presenta secuelas que le incapacitan de forma permanente y total para su trabajo; al igual que ocurrió con el otro empleado

El Juzgado de lo Penal número 6 de Málaga ha condenado a seis personas relacionadas con las obras de un edificio de viviendas en la capital por el accidente laboral ocurrido en abril de 2009, en el que dos trabajadores quedaron sepultados y resultaron heridos de diversa consideración. Así, se les condena por dos delitos de lesiones imprudentes, en concurso con un delito contra los derechos de los trabajadores.

Los procesados, que expresaron su conformidad con la acusación modificada de la Fiscalía y de la acusación particular, han sido condenados a 18 meses de prisión y deberán pagar una sexta parte y de forma mancomunada la cantidad de 165.000 euros a una de las víctimas y de 140.000 a la otra. Se acuerda la suspensión de la pena de cárcel durante cuatro años, condicionada a abonar esas cantidades y a no cometer otros delitos en ese tiempo.

Según se declara probado en la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, dos de los acusados eran los arquitectos encargados de la elaboración del proyecto y asumieron también la dirección de obra; mientras que un tercero era el que realizó el estudio de seguridad para el proyecto de ejecución y se encargó también de la dirección de coordinación de seguridad de las actuaciones.

La empresa que promovía la construcción del edificio de viviendas suscribió con otra sociedad, cuya representante también ha sido condenada, un acuerdo por el que se le encargaba a ésta los trabajos de cimentación y estructura de las obras. Ambas firmas acordaron llevar a cabo la coordinación de actividades en materia de riesgos laborales mediante la celebración de reuniones, según consta en la resolución.

Para extraer la tierra adherida en una de las paredes se decidió un método concreto y en abril de 2009, se realizaron los trabajos para hacer bataches, técnica que se emplea cuando el terreno junto al corte debe soportar cargas a una cota superior a la del fondo de la excavación. El estudio geotécnico realizado entonces preveía la posibilidad de desprendimientos y la necesidad de proteger determinadas zonas con estructuras de contención.

Pero, dice la sentencia, “no consta la existencia de planos visados correspondientes a los bataches realizados y en el plan de seguridad de la contratista no existía previsión alguna sobre las medidas de seguridad a adoptar durante su apertura”. Además, se señala que los acusados permitieron que las obras continuaran “a pesar de la posibilidad de desprendimientos de rocas y otro material del terreno”.

Asimismo, se indica que “no consta que se realizaran reuniones de coordinación para conocer los pormenores de la obra en cada momento” y que no se tuvo en cuenta en plan de seguridad medidas de seguridad en la apertura de los bataches.

Desprendimiento del talud derecho

El día del accidente, cuando comenzaron los trabajos de ferralla, bajaron a la base del batache varios trabajadores y “debido a la inestabilidad que presentaba el terreno, se produjo el desprendimiento del talud derecho sin que tuvieran tiempo de alejarse” los dos trabajadores, que resultaron lesionados y quedaron “sepultados entre piedras y rocas”. Otros tres sí lograron salir, pero estuvieron expuestos al mismo peligro.

En el accidente, una de las víctimas, representada en este procedimiento por el letrado Manuel Temboury, sufrió varias heridas y presenta secuelas que le incapacitan de forma permanente y total para su trabajo; al igual que ocurrió con el otro trabajador. Así, en la sentencia se concede al primero la cantidad de 140.000 euros en concepto de indemnización; mientras que al segundo se le abonarán 165.000 euros.

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